Fantomex MAX: Una vida a tope.

Hola buenos días a los lectores que pasan por este humilde lugar del ciberespacio.

He decidido usar el blog, aparte de para poner las cosas que escribo y canciones que me gustan, también para revisar  libros, comics y mangas que voy leyendo.

La primera crítica será de un comic estadounidense, de Marvel, editado en España en 2014. Empezamos.

“Siempre me habían atraído los fenómeno extraños, las cosas raras. Cuando era crío , me encantaba la ciencia ficción. La primera vez que me hize una paja fue con una fotografía de Sigourney Weaver”

Estas palabras, pronunciadas por el villano principal de la obra resumen la predisposición del guionista Andrew Hope a impregnar la obra de referencias a la ciencia ficción: Lovecraft, Alien, la Cosa…y también de clichés del género negro,   espionaje y conspiraciones.

La obra está dentro de la línea MAX de marvel, desinada al público adulto y con la que podemos ver más violencia gráfica, momentos eróticos y palabras malsonantes que no saldrían en las otras líneas de la editorial.

Para los que no estén familiarizados con el protagonista, Fantomex fue una creación del genial Grant Morrison inspirado por Diabolik y Fantomas (de ahí su nombre). Creado por el proyecto Arma X, es un antihéroe con un oscuro pasado que no duda en liquidar a sus advesarios y además es el mejor ladrón del mundo con infinidad de recursos, con una máscara de cerámica que impide que la telepatia sea eficaz contra él, además cuenta con una compañera de inteligencia artificial EVA que lo saca más de más de un apuro y nos regala momentos divertidos.

En esta obra, no veremos conexión con ningún miembro de los X-men, solo una aventura del antihéroe en la que salvará la tierra de la amenaza del equipo Grove Lane y se enfrentará al agente Stirling, además podremos conocer algo más sobre su pasado y pasar un buen rato. Especialmente recomendado si disfrutas con la ciencia ficción o las historías de género negro o espionaje.  Por la relación calidad precio (10 €) vale la pena darle una oportunidad.

Eso sí, no esperéis una gran profundidad en la obra, ni discursos filosóficos, ya que se ajusta a los clichés del cómic de héroes y acción.

El único punto flojo del cómic es el dibujo, pues con un dibujante más detallista se podría haber conseguido una ambientación mucho más espectacular y envolvente, ya que en algunas viñetas es demasiado simplista y el color podría dar mucho más juego.

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Nunca te bañas en el mismo rio

Me presento soy un pirata sin navío

Bebiendo con mi amigos

Planeando mi próximo salto al vacio

y es que la vida es un suspiro

soñando con sus ojos de zafiro

con el coraje de un guerrero tracio

como Espartaco, venir a por mi, caéreis en el primer asalto.

Enero

Ven, aquí te espero

comparte conmigo este enero

humo, whisky, poemas de Panero

triste imaginándome mi entierro

estarán pocos pero los verdaderos

cansado de ver trampas en todos los juegos

buscando veneno, hechando leña al fuego, un dia desapareceré, me iré y no encontraréis mi paradero

 

Nadando acontracorriente esquivando anzuelos

harto de tu amor de vertedero

Esto va para todos los perros sin dueño

Luchando por sus sueños.

EMBRIÁGUENSE

 

Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso.

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!”
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo,
¡embriáguense, embriáguense sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.

Charles Baudelaire